29 de abril de 2011

Refleacción: Outernet

La experiencia entre estar Offline y Online.

El Homo 2.0 es un ente social por naturaleza.

La sociedad ha sufrido un cambio como concepto. Ya no se trata sólo de un grupo de personas que conviven y mantienen relaciones con el fin de lograr su desarrollo en diversos ámbitos, formando una comunidad en un espacio físico determinado y delimitado. 

Actualmente la sociedad ha evolucionado per se, abarcando y adoptando nuevas formas de organización y comunicación entre los individuos. Hoy las personas han encontrado nuevas manera de desenvolverse dentro de una comunidad no sólo física, sino virtual; el internet dio cabida a mucha gente que por sus condiciones y características introvertidas, antes no tenían esa posibilidad en un mundo regido por las relaciones interpersonales. Y a quienes eran socialmente activas, a potencializarlo.

Hoy día es igualmente reconocido, influyente, incluso admirado alguien con un perfil temático en su cuenta de Twitter o Facebook, que un personaje de la vida política o del mundo del espectáculo. Las brechas se han cerrado al punto de que lo que hagas sentado tras el monitor de tu computadora, puede ser determinante en la opinión de cientos de personas, con el mensaje y medio correcto. Esto puede traer consecuencias tan positivas como negativas, es por eso que no por el hecho de te desenvuelvas en el anonimato, careces de responsabilidad ética y moral ante tus entradas del blog, twits, post en Facebook, uploads en Youtube, etcétera.

Ahora el usuario de internet y herramientas como redes sociales, entre otras, tiene el poder.
Poder hacer y decir lo que quieras en la gran red mundial, librando unas cuantas restricciones o aceptando ciertos aspectos legales (por cierto rara vez leídos), es una tentación para muchos quienes no ven oportunidad para dar rienda suelta a sus más vagos delirios y traumas, por un lado, pero por el otro es fuente de inspiración, aprendizaje y de portal para la educación.

Los que es un hecho, es que más allá del uso que podamos darle a esta increíble herramienta, tenemos que estar conscientes de la repercusión que podamos ocasionar. Es decir, el internet en sus inicios, incluso hace algunos pocos años, era un universo paralelo al cual acudías para “pescar” cierta información mientras “navegabas”. El cristal del monitor hacía a su vez de “pecera” en donde la información se mantenía contenida. Pero volviendo a la tesis evolutiva, el Homo 2.0 acarreó diversos cambios en el mundo virtual, desbaratando nudos y echando abajo barreras en la información. La mentalidad de esta nueva especie humana es más abierta que nunca y su capacidad de razonamiento ha dado al traste con todas las artimañas utilizadas por los Homo Videns para censurar y manipular la información.

Esto ha gestado en todo el mundo una nueva dinámica, una nueva forma de interacción entre las personas en donde la información rompe con cualquier presa. La cantidad y calidad de los portales de redes sociales lograron darle a la gente una nueva visión de las cosas. Hoy saben que son escuchados, no importa que tan serios, tímidos, retraídos o deprimidos sean… desde la oscuridad de su habitación envían mensajes que pueden penetrar en la mente de otros internautas, y hacer de esta experiencia una propia, poniéndola en práctica en el mundo real.

Un nuevo concepto está tomando fuerza. Llega con la clara misión de tomar de internet cualquier información, ideología o propuesta y de adoptarla para aplicarla de la sociedad virtual a la sociedad física. La intención deberá ser ayudarte a ser mejor persona. Superarte aprovechando la experiencia y opinión ajena en pro de tu actuar cotidiano.

Como concepto, la experiencia entre estar offline y online será cada vez mínima… esto es OUTERNET.

Publicado en Opinión de Ángel Guardían http://angelguardian.mx/sitio/noticia.php?id=30446

@RodMndz                                                                                                                                                                         

27 de abril de 2011

Aventuras Infantiles para Adultos / Capítulo IV

 El Plan

   El sol tiene un brillo especial esta mañana, y tengo que mantener los ojos casi cerrados, como rendija de alcantarilla, al salir de la cueva del gato debido a lo radiante de los rayos del astro rey.
   Voy siguiendo a esa gran masa peluda mientras caminamos y descendemos unas pilas de roca suelta muy afilada en el borde del risco rumbo a un claro de arena, en donde según mi acompañante y guía, me contará la estrategia que ha planificado toda la noche para atravesar el desierto a salvo de los devoradores de arena y seguir nuestro camino hacia el denso bosque que bordea las dunas.
                 
   Una ves dejado atrás el risco, siento un gran agrado al poder pisar de nuevo un suelo firme libre de rocas, bordes y grietas. Las plantas de mis pies están cubiertas de ampollas y mis tobillos hinchados. Sin embargo, de inmediato mi alegría se ve mermada al sentir el calor que parecía derretir las suelas de mis zapatos.
   El calor emana del suelo y puedo ver como mi visión del gato se deforma al cruzar la ola de calor que nos envuelve. Caminando pasa a mi lado mientras seco el sudor de mi frente, y sin detenerse, el gato me da una palmada en mi hombro para indicarme que todavía falta camino por recorrer , lo cual parece cruel en estas condiciones, pero por otro lado resulta irónicamente favorable, ya que era imposible mantenerse quieto en ese suelo tan caliente y caminar era la única forma de despegar un poco los pies de la arena.
   Nuestra caminata nos conduce hacia el lado sur del risco, precisamente hacia el lado contrario del que debería ser nuestro destino al norte, en donde se encuentra el denso y sombreado bosque. Cuando estaba a punto de dirigir algunas palabras para hacerle dicha observación al gato, se voltea y me dice:

-Ven, deprisa. Los devoradores suelen alimentarse a estas horas del día y deben encontrarse ahora arenas adentro. Con suerte podremos bajar sin toparnos con ninguno de ellos-. Repuso mientras retiraba un montón de rocas colocadas intencionalmente para cubrir un agujero de no más de medio metro de diámetro en la base de una pared de piedra caliza que se desmoronaba con cada golpe del viento.

-¿Bajar?- Dije extrañado.-¿Insinuas que iremos bajo las arenas del desierto? -¡Debes estar loco! -.

    El gato ignoró mis aseveraciones y siguió retirando las rocas una a una mientras me cruzo de brazos esperando una respuesta. La cual obtengo enseguida.

-La mejor manera de defenderse del enemigo es tenerlo lo más cerca posible. Durante todo este tiempo he estudiado el comportamiento de esos repugnantes gusanos y sé más de ellos de lo que te imaginas-. Dijo el gato mientras se sacudía el polvo del pelaje y echaba un vistazo en el agujero agachado, apoyado en una rodilla.

   Los estudios del guía en verdad estaban debidamente respaldados. Desde que los devoradores habían terminado con su manada y familia, el gato se había propuesto salir a salvo de ese lugar, negándose a morir y a dar por perdido el linaje de su raza, así que sus estudios eran además de variados, muy precisos. Había comprobado que los devoradores carecían de vista y oído. Su movilidad está gobernada por sensores corporales estratégicamente distribuidos en su cuerpo cilíndrico para detectar las más mínimas vibraciones que se producen en la tierra. También descubrió su miedo al agua, ya que al mojarse, les provoca un ablandamiento en su ríspida piel, que les ocasiona heridas e incluso desgarramientos al deslizarse y atravesar las capas del subsuelo. Otro muy útil descubrimiento del felino es el concerniente a su ataque, ya que aunque sus estudios no confirman al cien por ciento su teoría, sus numerosas observaciones de ataques coinciden en que todos fueron realizados de manera vertical, es decir, que los devoradores necesitan el impulso de abajo hacia arriba para dar el golpe a la presa y después devorarlo, tal y como lo hacen los tiburones blancos en el mar abierto, lo cual nos daría una ventaja al encontrarnos a su mismo nivel bajo la tierra. (continuará)
   

26 de abril de 2011

Refleacción: 10 tips para el buen uso del Twitter

1.       El Twitter no es un chat. Si deseas entablar una conversación con alguien utiliza los Mensajes Directos ó el Messenger, así evitarás molestias en la TL y que te den unfollow.
“Cada cosa en su justo lugar”

2.      Evita extenderte más de 140 caracteres. Aunque ahora hay aplicaciones que te permiten extenderte en tus tweets, puede ser tedioso para el lector tener que abrir ventanas extra.
“Se tiende a poner palabras allí, donde faltan las ideas”

3.     Utiliza abreviaciones, links cortos y simbolismos. Esto te ahorrará espacio, pero procura no exagerar y que el mensaje sea legible y entendible.
“Los sabios emiten ideas nuevas, los necios las expanden”

4.      Hay quienes optan por seguir a cientos e incluso miles por el simple hecho de devolverles el favor. Esta es una decisión muy personal, pero puede resultar más productivo seguir a gente que te aporte algo laboral, intelectual o sentimental.
“Hay que dejar la vanidad para los que no tienen otra cosa que exhibir”

5.       Un twit de 140 caracteres vale más que 1000 palabras. 
 “Los conceptos están incluidos en las palabras”

6.      Si tu idea es muy rebuscada y te sobrepasas en caracteres, no dudes en borrar todo y volver a empezar. Pueden seguirte o no, en función de un tweet.
“La historia es un incesante volver a empezar”

7.      Siéntete en libertad de seguir o dejar de hacerlo a cualquiera. Recuerda que en la vida tú escoges a tus amigos e influencias, y en Twitter esto no es diferente.
“Tómate el tiempo de escoger a un amigo, pero sé más lento aún en cambiarlo”

8.      Tómate tiempo entre un tweet y otro. Si eres de los que hacen copy-paste de otros portales y saturas el TL, o quieres llamar la tención twiteando sin parar,  es como ponerse frente al grupo al momento de tomar la foto.
“Sólo el estúpido pretende ser el protagonista de la vida de los demás”

9.       Se congruente. A nadie le gusta seguir a alguien en Twitter y que al conocerlo personalmente obtenga una impresión totalmente distinta. Twitter es un medio para comunicar tus ideas, no tus carencias.
“Quien es auténtico reconoce la responsabilidad de ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es”

10.   Jamás interpongas el mundo virtual del mundo real.
“Los virtual es real hasta el punto en que ligamos nuestros sentidos, luego es virtual”

20 de abril de 2011

Refleacción: La Vacación es Oportunidad

Se denominan vacaciones (o vacación) a los días dentro de un año en que personas que trabajan o estudianferiadosfiestas nacionales, tales como Navidad o días representativos de una nación como la celebración de su independencia toman un descanso total o el receso de su actividad en un período determinado.

La palabra vacaciones deriva del latín vacans, participio del verbo vacare: estar libre, desocupado, vacante (como un puesto de trabajo). Vacuus: vacío, desocupado libre. Vacui dies: días de descanso Vacatio (-ionis): dispensa, exención.

Fuente: Wikipedia.

Por esto y muchas cosas más, la continuación de Las Aventuras Infantiles para Adultos, así como más sobre Refleacción y Las Frases de Mi Padre, hasta la siguiente semana.

Aprovechen sus vacaciones, sáquenles provecho. No todo es "pistear y antrear"... dense un tiempo para ustedes mismos, en soledad, reflexionando, planeando, soñando. Ejerciten su capacidad de asombro ante las simples cosas de la vida, caminen sin rumbo. Desnúdense  en cuerpo y alma. No pierdan detalles.
Vivan la vida de otros leyendo y por que no, desahoguen su mente y escriban. Haz esa reparación en casa por ti mismo, y que habías pospuesto por tanto tiempo por falta de dinero o de ánimo. 

Pero sobre todo, descansen. Ante un ritmo tan acelerado y de alta competencia como el que se vive actualmente, es vital el recargar energías y reorganizarse. Reorientar nuestros esfuerzos en el logro de nuestros objetivos. Analicen su estrategia de vida... ¿Haces lo que gusta? ¿Estás con quien amas? ¿Eres auténtico? ¿Te ocupan y preocupan los demás, tu prójimo?

Si tus respuestas son un sí rotundo, sin miramientos...¡Mi gratitud y felicitación!
Si has dudado, pensaste dos veces, o tus respuestas fueron negativas, es momento de tomarse un momento. Desbaratar el rompecabezas de tu proyecto de vida, y armarlo pieza por pieza de nuevo, analizando prioridades, corroborando que las piezas estén en su lugar correcto y bien ensambladas. Que la imagen de tu sueño, de tus ideales sea congruente. El tiempo que te tomes en esta importante tarea, nunca será tiempo perdido.
Más perdido y desperdiciado es el tiempo que tomas haciendo cosas sin razón, reflexión o acción... 

Ninguna precaución es mucha, y como dicen por ahí, portense mal pero cuidense bien.

Respetuosamente.


18 de abril de 2011

Casting para Aventuras Infantiles para Adultos.

Quiero que seas parte de estas aventuras, y para integrarte a esta proyecto, te invito a participes en el casting, en donde solicito propongas nombres para los personajes de la historia  para los próximos capítulos.

Los personajes son:

-Aventurero.
-Gato Gordo y Feo.
-Perro Salvaje Solitario.
-Gata del Bosque.
-Canario I
-Canario II

Estos son algunos personajes que aparecen en los primeros capítulos y algunos que aparecerán en los próximos. Así que espero contar con tu ayuda para encontrarles un nombre.

Gracias por seguir esta historia y este blog.

16 de abril de 2011

Aventuras Infantiles para Adultos / Capítulo III

Los Devoradores de Arena

-Ves eso, allá a lo lejos-.  Me dice mi peludo guía.

    Dirijo mi mirada hasta donde señala con sus filosas garras y veo a una manada de perros salvajes corriendo por el desierto, subiendo y bajando dunas, dejando una estela de arena lanzada por sus patas traseras en cada zancada. En sus caras se puede leer el pánico que los desborda. Cuento no más de cinco que forman el grupo y adelante de ellos se ve un perro considerablemente más grande, el líder de la manada, dirigiendo a los demás.

-Los han oído, lo ves. El devorador  va tras ellos-. Añade notablemente emocionado.

    Regreso mi vista al desierto y veo como de la arena surge una columna horizontal que avanza vertiginosamente en dirección a la manada. Es como si una serpiente se deslizará debajo de una alfombra provocando un pliegue corredizo, pero la velocidad es impresionante, tanto que en un par de minutos se encontraba pisándole los talones, muy cerca de los perros salvajes que parece saben lo que les tiene preparado el destino.

-Espera, no los pierdas de vista. Ahora empieza lo mejor-. Anticipa al mismo tiempo que saca un pergamino de un morral que siempre traía consigo, colgando en su espalda mediante una correa cruzada al pecho, seguramente hecha con la piel de alguno de sus antiguos desayunos.
   
    De repente los perros frenan debido a que la protuberancia que se exaltaba del suelo arenoso, empezó a agruparlos haciendo círculos. Paredes de arena de dos metros se levantaban a su alrededor y los perros compactaron el grupo. Lanzan gruñidos y aullidos tan fuertes que son claramente escuchados desde donde estamos, en una isla formada de roca y caliza en medio del desierto. Momentos después todo cesó. Las arenas volvieron a su calma habitual y los perros se miraban unos a otros desconcertados, cubiertos por una nube de polvo que se levantó tras la refriega. 
   Pero cuando todo parecía haber pasado, un gusano gigante salió expulsado hacia el exterior exponiendo unas fauces dentadas cual sierra, y los perros que con el golpe había salido lanzados en el aire, fueron cayendo uno a uno para ser primero triturados y luego tragados, para después perderse de nuevo en las calientes arenas del desierto.
    El espectáculo debo decir me dejó en shock y asqueado. Por otro lado, al ver de reojo al gato pude ver que en su cara se dibujaba una cierta fascinación.

-Necesito encontrar la forma de poder cruzar este maldito desierto. Debo poder llegar a aquel bosque en el horizonte y seguir mi camino-. Dije mientras me arrodillo y cubro mi rostro con mis manos muestra de la desesperación.
-Yo puedo ayudarte-, dijo el gato. -Después de todo los devoradores me han dejado sin familia y creo que necesito un poco de ejercicio-.

    En ese momento supe que no debía temerle más, y entendí que no debe ser fácil pasar toda una vida solo en este lugar. En eso...
-¡Rodrigo! ¿Qué no se supone tendrías que vigilarlo? El gato  tiró mi maceta y el bebé esta comiéndose la tierra.-.
-Lo siento mi amor, me llamó mi mamá al teléfono. Voy para allá-.

    Regresamos a la cueva para empacar las provisiones. Debemos descansar bien esta noche ya que mi nuevo amigo tiene un plan para largarnos de aquí a salvo de los devoradores. Parece difícil, pero es la única salida.

13 de abril de 2011

Las Frases de mi Padre / El útimo mail.

En esta ocasión, no escribiré sobre mi pasado. No voy a platicarles de mis andanzas de adolescente ni de mis actos rebeldes. Esta vez, recordaré y comparto con ustedes, el último mail de mi padre. Correo electrónico que recibí veinticuatro días después de volverme padre de mi primer hijo, y tres días antes de la muerte de quien me diera la vida.

“Para  quien es padre o  madre y para aquellos  que lo serán...Hay  un período en que  los padres quedamos  huérfanos de nuestros  hijos. Ellos  crecen independientemente  de nosotros, como árboles  murmurantes y pájaros imprudentes. Crecen sin  pedir permiso a la  vida, con una estridencia  alegre y a veces,  con alardeada arrogancia.
Pero  no crecen todos los  días, ¡Crecen de repente!
Un  día, se sientan cerca  tuyo y con increíble  naturalidad, te dicen  cualquier cosa que te  indica que esa criatura,  hasta ayer en pañales y pasitos temblorosos e inseguros, creció... ¿Cuándo fue que no lo percibiste? ¿Dónde quedaron las fiestas infantiles, los juegos en la arena y los cumpleaños con payasos?
Crecieron  en un ritual de  obediencia orgánica y  desobediencia civil.
Ahora  estas ahí, en la  puerta de la disco,  esperando ansioso, no  sólo que no crezca,  sino que aparezca...
Allí  están muchos padres  al volante, esperando  que salgan zumbando  sobre patines, con sus  pelos largos y sueltos.
Y  allí están nuestros  hijos, entre hamburguesas  y gaseosas; en las  esquinas, con el uniforme  de su generación y  sus incómodas mochilas  en la espalda.
Y  aquí estamos nosotros,  con el pelo cano...
Y  son nuestros hijos;  los que amamos a  pesar de los golpes  de los vientos, de  las escasas cosechas  de paz, de las  malas noticias y las  dictaduras de las horas. Ellos  crecieron observando y  aprendiendo con nuestros  errores y nuestros aciertos;  principalmente con los  errores que esperamos  no repitan...
 Hay  un período en que  los padres vamos quedando  huérfanos de hijos;  ya no los buscamos  en las puertas de  las discotecas y los  cines.
Pasó  el tiempo del piano,  el fútbol, el ballet,  la natación... Salieron  del asiento de atrás  y pasaron al volante  de sus propias vidas.
Al  principio nos acompañaban  al campo, a la  playa, a piscinas y  reuniones con amigos,  sin faltar las navidades.  Había grandes peleas  en el auto por  la ventana, los pedidos  de chicles y la  música de moda. Después  llegó el tiempo en  que viajar con los  padres se volvió un  esfuerzo y sufrimiento  pues era muy difícil  separarse de los amigos  y los primeros novios.
Queda  esperar:
En  cualquier momento nos  dan nietos. El nieto  es ahora de cariño  ocioso y estancado.
Por  eso los abuelos son  tan desmesurados. Y  se descontrolan tanto  con la expresión de  cariño. Los nietos son la última oportunidad  de re-editar nuestro  afecto.
Por  eso es necesario hacer alguna cosa más antes de que crezcan.
Sólo  aprendemos a ser hijos  cuando somos padres...”

Recibido el 02.10.2009



11 de abril de 2011

Refleacción: Pesimismo o Realidad

Debo aceptar que una de las decisiones más importantes que he tomado este año fue la de cambiar de compañía de televisión por cable. Si hay algo en lo que estoy completamente en contra es del amarillismo y la ventajosa forma en que Televisa y TVAzteca sacan provecho sobre temas que golpean a nuestro país; sin mencionar los pobres y desgastados contenidos que su programación ofrece. Afortunadamente Dish, me libró de estas dos compañías. Ya que una cosa es informar y otra muy distinta es la de inferir en la información, manejándola a modo, para vender pautas o incrementar ratings. Penoso, pero cierto. Por lo menos en mi humilde opinión.
Además, para que habría de querer informarme por televisión de temas que están en boca de todos. Sólo basta el ingresar a Facebook, Twitter, Google o Youtube para enterarse de cantidad de noticias y hechos alrededor del mundo; noticias que por cierto, en su mayoría, uno no quisiera enterarse. Porque eso sí, debes navegar, que digo navegar, bucear en la web para encontrar buenas noticias, pero las malas, llegan y te abofetean días con día.

Como dicen, las buenas noticias hay que hacerlas, buscarlas. Las malas llegan solas.

Si no pregúntenle a un japonés. Japón con una cultura ejemplar, trabajadora. Leales, impregnados de tradiciones y de espíritu honorable. Tercera economía del mundo, líderes en temas de tecnología y energía nuclear, que no han perdido sus valores ni tradiciones.
¿Cuánto sufrimiento hay tras todos esos logros como país? ¿Cuántas guerras y sangre de su pueblo?  ¿Cuánto trabajo y esfuerzo hay detrás de ese noble y gran nación?

Sin embargo, a la madre naturaleza le importó poco. Una serie de fenómenos naturales bastaron para sacudir a un país entero, haciéndoles ver que no hay cultura o sociedad, por más honorable o perfecta que esta sea, que sea inmune a los caprichos del planeta.

Pero a pesar de esto, difícilmente encontramos noticias de saqueos, robos, falta de unidad o delegación de culpas. Los japoneses siguen unidos ante el caos al igual que lo eran en su época de máximo esplendor. Gente tendiéndose la mano, compartiendo lo poco que le quedó tras el sismo y tsunami, voluntarios para labores que ponen en peligro sus vidas. La nación es primero. Ejemplo sin duda de cómo se debe actuar ante la adversidad.

¿Y en México, mientras tanto, qué hacemos? Secuestramos, asesinamos, extorsionamos, criticamos, somos indiferentes, apoyamos a dirigentes por conveniencia, tiramos basura, pisamos al prójimo para llegar primero o lo jalamos de los pies para no dejarlo crecer.
Muchos me dirán que exagero, o que nuestro país también es unido. Cierto. Somos un país unido. Pero para poder unirnos necesitamos tragedias, necesitamos inundaciones, necesitamos desastres, necesitamos mítines,necesitamos teletones, necesitamos revoluciones. No somos capaces de unirnos para ayudar por el simple gusto de ayudar… sin antes pensar ¿por qué tú y no yo? Lo vemos diariamente con los políticos. No hace falta ni siquiera profundizar en esto.

Con tristeza veo en lo que mi país se ha vuelto y no veo una pronta solución por más que busco… pero con alegría puedo decirte, que al verte a los ojos, siempre noto una luz de esperanza.

8 de abril de 2011

Aventuras Infantiles para Adultos / Capítulo II

Secuestro en la Caverna. 
                                                                                                               
   Despierto. Estoy envuelto en la más densa y temible oscuridad. Saco mi mano de entre el manto en que aquella bestia me envolvió tratando con mi tacto de decifrar el lugar a donde fui arrastrado. Percibo pequeñas rocas afiladas, tierra fría y húmeda pero nada más. No se cuanto tiempo estuve inconsciente. No percibo ningún ruido, ni un solo movimiento. 
   Con dificultad logro incorporarme. Deslizo lentamente el manto quedando al fin libre,  y de inmediato una suave brisa acaricia mi rostro. Advierto que debe haber una salida cerca por donde entra el aire, pero aún me veo en una angustiante oscuridad. Me pongo de pie y mi cabeza golpea el techo de roca. Uso mis manos para que me guíen por el lugar. Avanzo sin dirección esperando encontrar la salida.
    
   Conforme avanzo empiezo a distinguir una tenue luz al final de la caverna. Huelo humo y carne quemada. La luz es irradiada por una pequeña hoguera, lo que me alerta. La bestia debe de estar cerca. Me detengo pensando en que será de mi destino y me veo en la coyuntura de  quedarme en el olvido o de seguir adelante y enfrentar a esa bestia que me tiene cautivo. Decido seguir. Tomo una roca del camino como arma, sabiendo que a juzgar por la fuerza y el tamaño de mi adversor será inútil cualquier suerte para derribarlo.

    Llego a la entrada de lo que parece ser una habitación y me detengo. Veo pieles en el suelo junto a la hoguera.  En un rincón se apilan un montón de huesos rotos y roídos. No hay señales de la bestia.
    Invadido de miedo entro a la habitación, y empiezo a buscar alguna pista que me ayude a escapar de ese lugar. Tomo un pedazo de carne seca tirada junto al fuego y la examino. He pasado bastante tiempo sin comer y sería capaz de comer cualquier cosa. Cierro los ojos y el instinto de supervivencia ordena a mi brazo llevarme el trozo a la boca.

-No querrás comerte eso amigo. Tiene días en descomposición y seguramente enfermarás. Un lujo que no puedes darte en estos lugares-. Murmura una voz que proviene de la misma habitación a la vez que mastica un bocado.
   
    Siento como un sudor frío corre por  mi espalda y me encojo de hombros. Detrás mío estaba la bestia que me había atacado, y había dejado la roca con la que podría defenderme en el suelo para recoger el trozo de carne. No había más que hacer, debía enfrentarlo sea cual fuere mi destino. Dándome por vencido, lentamente doy la media vuelta, y lo que veo me deja sorprendido.

    En un sillón viejo, roto y deshilachado, un gato enorme, gordo y feo, está echado con un cinismo y una flojera digno del más pesimista. Sobre su barriga tiene los restos de lo que alguna vez fuera un ser alado y un desorden de plumas enmarcan lo que veo.
   
-¿Quién eres y por qué me has traído a este lugar?- Pregunto incisivamente.

-No te preocupes, no te haré daño. Esta es mi casa y he pasado tanto tiempo solo que no recuerdo mi nombre. Salí a buscar algo de comer y te vi tirado en la arena del desierto, y como supuse que no eras de por aquí te seguí por un tiempo. Los devoradores de arena están muy hambrientos en esta temporada de migración, así que la manera más rápida y sin contratiempos para salvarte fue arrastrándote hasta aquí sin presentaciones previas.- Respondió en un tono irónico y desenfadado, típico de un héroe que no espera fanfarrias por hacer lo que es su deber.

    Las palabras del gato me tranquilizaron. Advertí que por el momento y hasta averiguar más de la situación, no debía temerle. Al final de cuentas y si es verdad lo que dice, él me había salvado.

-Ven, ya amanece- Me dijo.
-Te mostraré mi mundo de allá afuera. Sígueme... (continuará)

7 de abril de 2011

Refleacción: Karma

Ayer recibií un mensaje de una prima que vive en Portland, Oregon, que me dejó más que impactado, asombrado y de gusto ya que su comentario es el reflejo puro de mi objetivo en este blog.
Cuando estamos ocupados en otras cosas mientras la vida pasa, como dijo alguna vez el maestro Lennon, la velocidad con la que vivimos hoy día provoca que perdamos la sensibilidad. Las cosas pasan tan rápido que perdemos de vista los detalles, esos que enriquecen la vida.

Myriam, mi prima a la que hago mención, tiene ya varios años que decidió irse de México y aunque es una prima muy querida y cercana de sangre, la distancia nos hizo perdernos el rastro por mucho tiempo.

En mi primer entrada de Las Frases de mi Padre, escribí un pequeño relato acerca de un momento en mi vida muy difícil. La muerte de mi padre me tenía en una densa oscuridad, pero un libro que él guardó con recelo y que más tarde encontraría, me lleno de mucha luz y esperanza. Es sobre este relato, el que mi prima me envía el mensaje, el cual quiero compartir contigo como testimonio de que no importa lo que pienses, procura siempre exteriorizar tus sentimientos y canalizarlos de alguna manera, compartirla, ya que puedes estar seguro, que como dijo mi buen amigo Adalberto Torres, lo que es importante para ti, seguramente será importante para alguien más. 

"No temas decir lo que piensas, ya que puede ser más importante que el silencio"

Este es textualmente, el mensaje que recibí el día de ayer, vía Facebook. Te recomiendo ya sea antes o después de leer esto, leas la entrada Las Frases de mi Padre.

"Primo!! te soñé anoche! y todo por estar leyendo tu blog como si fuera un libro justo antes de dormir. Me dejaste sin palabras! Tienes un talento extraordinario para escribir! Llegué a leer hasta parar en "Frases de mi Padre" con lagrimas en mis ojos. Mientras leí, recordé aquel libro como mio también. Será cosa de familia? Algo dentro de mi me decía que me pertenece tambièn. Soñé buscando aquel librito. Soñe buscando en el cajón de mi buró para compartirlo con mi esposo y con alegría le decia: "Mira! este es el mismo del cual habla Rodrigo! Le leí las "Frases de tu Padre". Hoy al despertar con el sueño aùn fresco, recordé todo como si estuviera todavía soñando. Me pongo a buscar en mi buró entre tantas cosas que tengo ahí que hace mucho no toco, Y quieres saber lo que encontre? ...
Minutos de Sabiduría por C. Torres Pastorino. Primo! te quiero! eres una inspiración de Fortaleza, Vulnerabilidad y Alegría para los demás. No voy a dejar de esperar el día en que pueda tener en mis manos alguno de tus libros y guardarlo como tesoro como he guardado este y que ahora tiene un valor aún más especial! Te mando un abrazotototote bien grande y otros muchos para mi tio allá Arriba". 

Sinceramente.

6 de abril de 2011

Las Frases de mi Padre / Misión: Volver a Casa


La libertad sigue siendo un derecho que posee todo ser humano que muy a menudo es confundido en libertinaje. Muchas veces de manera inconsciente, y otras tantas por falta de valores, los cuales son transmitidos de generación en generación, y que están ligados al nivel de educación y al grado de cultura que tengas. Pero, ¿quién es realmente el responsable de que una persona tenga esas bases para transitar por la vida con una actitud propositiva, de bien?

Recuerdo que en mi adolecencia, las constantes peleas con mi padre y mis quejas hacia su modo de comportarse conmigo, eran el motivo de muchos aspavientos de mi parte; lanzar maldiciones y golpear paredes eran siempre mis respuestas en las discusiones entre nosotros, ante sus regaños y correctivos, o simplemente cuando no me daban su aprobación para poder hacer lo que yo quería.
Esa actitud puede decirse que es completamente normal en un adolecente, ya que como la misma palabra lo dice, adolecen de muchas cosas, es decir, no son lo suficientemente capaces de tomar muchas decisiones por cuenta propia, al carecer de experiencia o conocimiento. Creen que pueden comerse el mundo, pero no tienen esa visión de 360° que un adulto posee y adquiere con el paso de los años. Los verdaderos golpes de la vida son los que hacen madurar y ver las cosas desde una óptica más objetiva y realista. Pero esto, claro, no lo ve un muchacho, quién sólo quiere parecerse a su ídolo; ese rockero que vive rodeado de exhuberantes rubias , en un mundo de fama. O aquella actriz de perfecta figura, quién además de ser deseada por muchos, se la pasa en spas, fiestas y alfombras rojas.

Pienso en como yo también pasé por todo eso. Me viene a la mente tantas locuras que hice por querer rebelarme de mi padre. Nunca medí riegos ni calculé consecuencias. Lo único que deseaba era imponer mi palabra, y hacerle saber que era capaz de hacer cualquier cosa, con su aprobación o sin ella. Desde irme de casa una vez terminada la preparatoria, para vivir solo en otra ciudad, trabajar en un bar, en el cual tuve que pasar las noches varias veces por no tener un lugar donde quedarme, hasta vivir con tipos que usaban drogas.

Pasan los años y ahora soy lo suficientemente maduro para hacer una reflexión de lo que hice en mi vida en esos años de aprendizaje. Muchas cosas no han cambiado, a pesar de tener mi propia familia, sigo queriendo ser el rockstar de antes. Aún subo el volumen e imito a Cobain frente al espejo cuando nadie mira, y de vez en cuando me pongo mis franelas de Led Zepellin o las bermudas con botas mineras al estilo grounge.
La diferencia es que ahora sé que mi misión ya no es querer ser como mis ídolos, sino que mis hijos me vean como su ídolo, y quieran ser como yo. Esa es mi nueva misión, ser el ejemplo así como lo es ahora mi padre para mí. Un ser valiente que prefirió sentir mi rabia y odio por un momento, al saber  el daño que provocaría en mí para toda la vida el dejarme hacer mi absoluta voluntad, o dándome cuantas cosas yo le exigía.

Ahora ese ser valiente ya no está. Me quedo con sus consejos y su gran ejemplo. Gracias a él nunca probé drogas. Gracias a él trabajé para pagar mis estudios. Gracias a él pude vivir solo en una gran ciudad. Me quedo con todo eso, pero sobre todo, el saber que para él, siempre podía volver a casa porque me amaba.

4 de abril de 2011

Refleacción: ¡Vive!


A veces llega serena y otras tantas tan de repente, que nunca sabremos qué fue lo que pasó. La muerte es el pináculo de la vida, y sus extrañas maneras de presentarse siguen siendo sin lugar a dudas, para quienes tenemos la fortuna de seguir en vida, el motivo de tantas lágrimas.

Millones de personas que poblamos este planeta, muy a menudo olvidamos que nuestra vida está colgada de un hilo muy delgado y frágil. La cotidianeidad tiene gran poder en nuestra vida, opacando el sentimiento de vértigo, similar al de caída libre que experimenta un paracaidista, ya que guardando todas proporciones, la vida inicia con un salto, para después flotar por el aire, girando, esperando terminar el viaje con un buen aterrizaje, y poder decir que lo vivido fue una gran experiencia. Pero para muchos, su viaje terminará sin que su paracaídas logre abrirse.
Esto me recuerda tantas conversaciones que he escuchado a lo largo de mi vida. “Yo quiero morir dormido, sin darme cuenta”, “Yo prefiero que sea tan rápido, que no sienta dolor”, “Como sea, pero que no sea quemado o ahogado”. Cada persona tiene su opinión al respecto, como si ellos dependiera el destino de su final. La verdad es que no importan los grandes avances de la ciencia, la prevención o los cuidados que se tengan; la muerte llegará algún día, con o sin invitación, con o sin aviso. Tan solo llega, y te vas.

Y yo les pregunto, ¿Quieren vivir su vida, no importa el tiempo que dure, llenos de dinero, amor o sabiduría?
Si eliges el dinero, ten por seguro que hay muchas cosas que el dinero no puede comprar. 
Si eliges amor, nadie te garantiza no terminar con el corazón roto.
Si eliges sabiduría, recordarás el dicho “Yo solo sé que no sé nada”.

Moraleja: No importa que aspecto sea el más importante para ti; la vida acaba y no podrás llevarte nada bajo el brazo. Ni el dinero, ni el amor ni el conocimiento.

¡Vive!, pero lo más importante es asegurarse de dejar algo positivo para las nuevas generaciones. Sólo así, podrás vivir y ser recordado para siempre.


1 de abril de 2011

Aventuras Infantiles para Adultos / Capítulo I

Empieza la expedición.

    Desde que mi madre y mi padre se acostumbraron a mi presencia, me he sentido un poco como muñeco de juguete. No quiero decir que mis papis se hayan enfadado de mi, que sea una carga pesada, o que este interfiriendo con su vida de pareja; y mucho menos quiero suponer que hayan dejado de amarame. ¡No!. Pero siento que al paso de los primeros  meses de mi vida hemos alcanzado el punto en el que logramos un ritmo, las cosas pasan y fluyen de manera casi automática.

    Sentado aquí sobre la colchoneta que mi papá pone para que pueda gatear sin golpearme contra el piso, pienso en que debo, a mis escasos ochos meses de edad, de ayudar para que esto sea diferente. Me he dado cuenta de que tengo la capacidad de pensar, intuir e incluso imaginarme cosas. Bostezo. A propósito, hace 5 minutos que me terminé mi biberón de mediodía y mis ojitos empiezan a cerrarse. Los rayos del sol entran por la ventana. Tengo mucho sueño. Creo que me echaré hacia atrás sobre la almohada para recostarme un poco y seguir pensando...

    ...de súbito, un ruido alerta a mi inconciente y hace que mis ojos se abran de repente. 
   Me encuentro acostado sobre mi espalda y veo un cielo azul limpio e inmenso. No logro ubicar ni una sola nube. Siento como un calor abrasador quema mi piel, y me preocupa que mi mami no este cerca para ponerme como siempre mi bloqueador solar. Vuelvo a escuchar ese sonido que me hizo despertar. Con un esfuerzo grande para mi, logro sentarme y lo que veo me encoge hasta mis entrañas.

    Estoy sobre una fina arena color blanca, caliente, en medio de un desierto que parece no tener fin. Busco de inmediato el origen del sonido a mi alrededor. Necesito encontrar un sitio para protegerme del sol y averiguar como diablos llegue hasta este lugar.
    Empiezo a arrastrarme. El pesado calor me tiene adherido al suelo, avanzo unos metros; me cuesta poder levantar la cabeza. Inesperadamente siento que algo a mis espaldas se mueve. Su sombra proyectada me dice que es un animal de gran tamaño pero aún indescriptible, pero logro ver que mantiene su sigilo andando en cuatro patas. En el momento en que percibo su presencia de nuevo, y con un movimiento rápido y arriesgado doy un giro con la poca fuerza que tenía y aprieto la quijada mientras con un manotazo intento golpear a mi acechador y de una ves por todas salir de la angustiante duda.

    Pero antes de poder terminar el giro y de ver a esa bestia que estaba seguro esperaba el momento de mi renuncia debido al cansancio y al calor para devorarme, un enorme velo me cegó dejándome en completa oscuridad. Sentí como unas garras afiladas me tomaban y me arrastraban hacia un lugar desconocido y empecé a gritar desesperado esperando que alguien  pudiera escucharme y acudir a mi auxilio.

-¡Mi amor, puedes ir a la sala. El bebé está llorando!-
-Si mi vida, está sobre la colchoneta, pero se echó la mantita encima y el gato se puso a jugar con él.-

    Alguien me libra de la oscuridad. Extrañado miro hacia arriba y veo a mi papá riendo a carcajadas, porque al parecer quedé envuelto en mi manta de dormir sin poder librarme yo solo, y El Gordo, el gato de la casa, creyó buena idea entretenerse lanzándome zarpazos.

    Por un instante permanezco inmóvil. Analizo la situación buscando alguna respuesta. Sonrío a mi papi y de repente lo entiendo todo. Lo que me sucedió fue producto de mi imaginación. Fui capaz de viajar a un mundo irreal y regresar. Creo  que puedo usar esto a mi favor.  Será el inicio de muchas aventuras.