Los Devoradores de Arena
Dirijo mi mirada hasta donde señala con sus filosas garras y veo a una manada de perros salvajes corriendo por el desierto, subiendo y bajando dunas, dejando una estela de arena lanzada por sus patas traseras en cada zancada. En sus caras se puede leer el pánico que los desborda. Cuento no más de cinco que forman el grupo y adelante de ellos se ve un perro considerablemente más grande, el líder de la manada, dirigiendo a los demás.
-Los han oído, lo ves. El devorador va tras ellos-. Añade notablemente emocionado.
Regreso mi vista al desierto y veo como de la arena surge una columna horizontal que avanza vertiginosamente en dirección a la manada. Es como si una serpiente se deslizará debajo de una alfombra provocando un pliegue corredizo, pero la velocidad es impresionante, tanto que en un par de minutos se encontraba pisándole los talones, muy cerca de los perros salvajes que parece saben lo que les tiene preparado el destino.
-Espera, no los pierdas de vista. Ahora empieza lo mejor-. Anticipa al mismo tiempo que saca un pergamino de un morral que siempre traía consigo, colgando en su espalda mediante una correa cruzada al pecho, seguramente hecha con la piel de alguno de sus antiguos desayunos.
De repente los perros frenan debido a que la protuberancia que se exaltaba del suelo arenoso, empezó a agruparlos haciendo círculos. Paredes de arena de dos metros se levantaban a su alrededor y los perros compactaron el grupo. Lanzan gruñidos y aullidos tan fuertes que son claramente escuchados desde donde estamos, en una isla formada de roca y caliza en medio del desierto. Momentos después todo cesó. Las arenas volvieron a su calma habitual y los perros se miraban unos a otros desconcertados, cubiertos por una nube de polvo que se levantó tras la refriega.
Pero cuando todo parecía haber pasado, un gusano gigante salió expulsado hacia el exterior exponiendo unas fauces dentadas cual sierra, y los perros que con el golpe había salido lanzados en el aire, fueron cayendo uno a uno para ser primero triturados y luego tragados, para después perderse de nuevo en las calientes arenas del desierto.
El espectáculo debo decir me dejó en shock y asqueado. Por otro lado, al ver de reojo al gato pude ver que en su cara se dibujaba una cierta fascinación.
-Necesito encontrar la forma de poder cruzar este maldito desierto. Debo poder llegar a aquel bosque en el horizonte y seguir mi camino-. Dije mientras me arrodillo y cubro mi rostro con mis manos muestra de la desesperación.
-Yo puedo ayudarte-, dijo el gato. -Después de todo los devoradores me han dejado sin familia y creo que necesito un poco de ejercicio-.
En ese momento supe que no debía temerle más, y entendí que no debe ser fácil pasar toda una vida solo en este lugar. En eso...
-¡Rodrigo! ¿Qué no se supone tendrías que vigilarlo? El gato tiró mi maceta y el bebé esta comiéndose la tierra.-.
-Lo siento mi amor, me llamó mi mamá al teléfono. Voy para allá-.
Regresamos a la cueva para empacar las provisiones. Debemos descansar bien esta noche ya que mi nuevo amigo tiene un plan para largarnos de aquí a salvo de los devoradores. Parece difícil, pero es la única salida.
El espectáculo debo decir me dejó en shock y asqueado. Por otro lado, al ver de reojo al gato pude ver que en su cara se dibujaba una cierta fascinación.
-Necesito encontrar la forma de poder cruzar este maldito desierto. Debo poder llegar a aquel bosque en el horizonte y seguir mi camino-. Dije mientras me arrodillo y cubro mi rostro con mis manos muestra de la desesperación.
-Yo puedo ayudarte-, dijo el gato. -Después de todo los devoradores me han dejado sin familia y creo que necesito un poco de ejercicio-.
En ese momento supe que no debía temerle más, y entendí que no debe ser fácil pasar toda una vida solo en este lugar. En eso...
-¡Rodrigo! ¿Qué no se supone tendrías que vigilarlo? El gato tiró mi maceta y el bebé esta comiéndose la tierra.-.
-Lo siento mi amor, me llamó mi mamá al teléfono. Voy para allá-.
Regresamos a la cueva para empacar las provisiones. Debemos descansar bien esta noche ya que mi nuevo amigo tiene un plan para largarnos de aquí a salvo de los devoradores. Parece difícil, pero es la única salida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Déjame tu comentario. ¡Gracias!