27 de mayo de 2011

Refleacción / La Sucesión de Roles: Una Opción.


“El hombre nuevo está aquí… y es mujer”, contexto del libro que escribió Irina Layevska titulado Carta a mi padre, historia de discriminación e intolerancia que padeció este hombre debido a su orientación sexual, y que como dice, en su cuerpo siempre se escondió una mujer.

Sin embargo, de esta historia sólo tomaré la frase entrecomillada que me pareció interesante, pero sobre todo llena de significados, y que no sólo hace referencia al hombre o mujer homosexual, sino a la sucesión de roles que vive la sociedad en un mundo cambiante en plena etapa de reconocimiento de sí mismo.

Coincidir con que el hombre nuevo es mujer, me parece un tanto apresurado. Pero debo aceptar que siento empatía por la aseveración, al considerarme a mí mismo una persona que siempre ha visto por el respeto e igualdad hacia la mujer y a la comunidad homosexual. No obstante, siquiera suponer que la mujer pudiera suplantar al hombre per se, demerita la concepción del sexo femenino.

No me cabe la menor duda de que la mujer es en sí, capaz de realizar cualquier tipo de actividad aún en competencia misma con el hombre, siendo esta física, intelectual o espiritual. Esto está más que demostrado y no me genera objeción alguna. Pero de lo que sí estoy convencido, es de que hay ciertos roles que deben ser respetados para cada sexo, no por el hecho de menospreciar o desmerecer la capacidad, sino por la simple razón de aceptarnos tal como somos, con nuestros defectos y virtudes natos, que son precisamente lo que nos hace diferentes los unos a los otros, no como humanos, pero si en función de nuestro rol en la vida.

Meterme a detalle en mi propuesta puede generar comentarios, e incluso pueden llegar a considerarme sexista. Pero les aseguro que no es el caso, sino todo lo contrario. Creo que la mujer no es el nuevo hombre y mucho menos podrá suplantarnos. Pero seamos conscientes de que el hombre, ni en sus más profundos sueños, podrá igualar un décimo a la mujer. Asegurar eso sería ir en contra de las propias leyes naturales. Feministas y machistas extremistas tendrán su opinión al respecto, que por cierto, respeto.

Pero yo opino que la mujer y el hombre deben de ser complementos mutuos. Las relaciones homosexuales deber ser respetadas y aceptadas. Debemos dejar atrás todo vestigio de discriminación e intolerancia y comenzar una revolución ideológica propositiva que predique el amor, la colaboración, la confianza, la aceptación y la sinceridad. 

La orientación sexual es una opción, como lo es también el decidir jugar fútbol aún cuando mides 1.90 m, ideal para el basketbol. Y el rol de un hombre y una mujer cada vez pierden sus limitantes, pero yo creo que los roles deben respetarse, o sino entonces díganme, ¿por qué no vemos mujeres trabajando de albañil u hombres recibiendo a tus hijos en la guardería? Habrá, como en todo sus excepciones, pero debemos tener claro que la sucesión de roles no es cuestión de ego sexual o competencia desleal entre penes y vaginas (que en dado caso la batalla sería distinta), sino opciones que las personas deberían abrazar sin temor.

@RodMndz