30 de septiembre de 2011

¿Qué tanto te cuesta dejar atrás el pasado?


Dejar un trabajo cuando se te termina el contrato, cambiar de marca en aquello que tanto tiempo llevas utilizando, quemar las cartas del amor de la adolescencia, entregar las llaves al comprador de tu primer auto, tirar tus jeans rotos preferidos, dejar de pedir el mismo platillo del menú, etcétera. Solo pensar en esto les aseguro que a muchos les generó un grado de aprehensión.

¿Y quién no ha hecho una mudanza? Me atrevo a decir que un 90% de las personas que te rodean, contándote a ti mismo, han hecho una o más veces cambio de residencia. Y ello implica un desajuste y desorganización no solo material, sino también mental, acompañado de mucho estrés. Al empezar a vaciar los closets y cajones, comenzamos a sacar cientos de recuerdos, algunos representados en objetos con valor sentimental y otros que son traídos a la memoria.
En mi caso, estoy en pleno proceso de mudanza y sí, estoy hecho un caos. Nunca me habían causado tanta envidia los vagabundos, con apenas un costal de pertenencias.

Ahí es cuando te das cuenta que siempre quieres más de lo necesario. Cajas, cajas y más cajas salen de mi todavía actual casa, la misma a la que siempre veía pelona, vacía en sus rincones. ¡Error! #Fail dirían los modernos. Cuando se trata de hacer una mudanza nunca tienes poco.
Esta experiencia, así como el hecho de que es mi tercera mudanza en los últimos cinco años, pareciera que basta para llenarlos de consejos sobre organización y de evitar inundarse de tiliches. Dicen que para que llegue lo nuevo, hay que dejar ir lo viejo. Pero ojo, entiéndase que me refiero a artículos para el hogar y no de sus esposas o maridos… digo, no me vayan a acusar de andar dando malos consejos.

Y muy al estilo de otros compañeros blogueros y periodistas, les dejo estos últimos dos buscapiés:

-Ocasionalmente hagan una revisión de sus pertenencias. Despejen armarios, cajones y repisas. Dejen ir unas cuantas cosas que no han usado en meses, dónenlas. Aprovechando el espacio, un golecito para @TlacuacheBazar (síganlo) quienes les pueden ayudar y dar consejos sobre cómo reducir, reutilizar y reciclar "La filosofía de las 3R’s".

-Siempre habrá lugar, allá en el fondo oscuro y polvoriento, para guardar celosamente todos tus tesoros. Consérvalos si quieres, nadie te juzgará, pero debes saber que ningún lugar es más seguro e íntimo como en el recuerdo y la memoria. Claro, que si te da Alzheimer ¡ya te fregaste!

@RodMndz

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